No le cuides tanto, es un perro

No le cuides tanto, es un perro

perro

Una gran cantidad de personas a lo largo del mundo, tratan a su perro o a la que es su mascota, como si esta fuera su propio hijo. Y es que, eso de querer cuidar a tu perro y procurarle todo lo necesario para que tenga una buena vida, está muy bien (es algo a lo que deberían casi obligarnos por ley) siempre que entiendas que tu Toby, nunca dejará de ser un perro.
Dejarle hacer lo que venga en gana, sin ponerle ningún tipo de límites o cebarle como si se tratara de un cerdo, no solo no van a hacer que este mejor que el súper educado Mike de tus vecinos, sino que además, le estas causando serios problemas de salud y conducta, de muy difícil solución.

Errores comunes que se comenten por hipercuidar al perro

– Lavarle de forma excesiva y con champú que no es para su pelo. Muchas personas, por desinformación o por hacerle caso a ese vecino tan simpático que tanto sabe de perros, creen que no pasa nada por lavar a su mascota siempre que le encuentren una mancha en el pelaje. Gran error el suyo, ya que el manto de los perros, tan solo necesita lavarse, una vez al mes para conservarse en perfecto estado.
Si se ensucia, es mejor cepillarle el pelo o usar un champú seco para perros. 

Jamás debe usarse un champú humano, para este cometido, ya que su fórmula lo único que le puede causar son problemas en la piel.
– Usar remedios caseros. Otra de las cosas que nunca debe hacerse, es emplear remedios caseros, tales como manzanilla para limpiarle los ojos o bastoncillos de las orejas para limpiar los suyos. Siempre hay que usar utensilios que estén indicados para ellos y que hayan sido recomendados por el veterinario.
– Auto medicarle. Cada perro es un mundo y su organismo, no es el mismo que el del nuestro vecino canino. Es por eso, que NUNCA hay que meterse a veterinarios, ni usar nuestros medicamentos con él, por muy bien que nos funcionen a nosotros
Huesos y comidacasera. No vamos a extendernos mucho en este aspecto, ya que hace tiempo, les dedicamos dos artículos a los que podéis entrar si pincháis sobre los enlaces que encabezan este párrafo.
-No imponer límites. Si no quieres compartir tu vida con un pequeño o gran tirano, es necesario imponerle una norma básica, que permitan su perfecta convivencia con el resto del mundo. Puede que te de pena hacerlo, pero es algo muy necesario, que de no hacerse, convertirás a ese cachorro tan majo en un peligroso adulto.
Cerrar menú