Orugas, la amenaza silenciosa

Orugas, la amenaza silenciosa

Procesionaria del pino
Ahora que la primavera parece estar plenamente convencida a quedarse con nosotros y que los largos paseos con vuestro peludo de los fines de semana se vislumbran en el horizonte, queremos poneros en guardia contra uno de los peores enemigos de esta época del año: las oruga procesionaria del pino

Esos bichos, que pueden parecernos hasta cierto punto monos con esos pelillos que adornan la práctica totalidad de su anatomía, son en realidad un enorme peligro para la vida de nuestro perro.

¿Cómo puede afectarles algo tan insignificante?

Sabemos que puede resultar difícil de comprender, que algo tan pequeño como una oruga, pueda causar los terribles daños que vamos a describiros a continuación, pero a veces las cosas a las que no damos importancia son las que acaban siendo las más peligrosas.
Las orugas, concretamente la procesionaria del pino, puede causarle con el solo roce de sus pelillos, un terrible envenenamiento, que en el mejor de los casos puede desembocar en la amputación del trozo de lengua que ha estado en contacto con este bicho. ¿Y que puede llegar a pasárle en el peor de los casos ? Que conste que nos gusta hablaros de las peores consecuencias, ya que os estamos causando una ansiedad nada recomendable, pero si no conseguís llevarle a tiempo al veterinario, es muy posible que el veneno se extienda a las vías respiratorias, causándole la muerte por asfixia.

¿Cómo puedo evitar que se envenene con una procesionaria del pino?

Puede parecer una solución muy tonta y de cajón, pero la mejor manera de evitar el encuentro con estos bichos tan feos, es llevando a tu perro bien sujeto cuando pasees por las zonas de los parques, jardines o bosques en las que sospeches que esta especie pueda encontrarse o directamente, evitar la zona en los meses en los que la primavera se encuentra en su apogeo (abril y mayo)
La procesionaria del pino, como su propio nombre indica, suele tener su hábitat natural en los pinos. Un árbol en el que suele agruparse en grandes colonias y del que suele descender formando junto a sus compañeras una característica fila.

¿Qué hago si ha tocado o se ha comido una procesionaria?

Si esto llega a suceder, notarás que el animal comienza a rascarse de forma compulsiva su boca y una repentina inflamación de esa misma parte. ¿Tiene alguno de esos síntomas? No esperes ni un solo minuto y lleva a tu perro, raudo y veloz al veterinario, para que le pueda ayudar lo antes posible.
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