Historias con perro: hoy San Guinefort

San Guinefort

Queremos inaugurar esta pequeña sección, para honrar desde este pequeño rinconcito a aquellos animales que sobresalieron por algo en especial o que deben por lo menos recordados por ese algo que les hacía especiales.

La historia que hoy nos ocupa se encuentra en esa vía intermedia entre la realidad y la leyenda.
Según se cuenta, nuestro protagonista vivía allá por el siglo XIII en un pequeño pueblecito de Lyon (Francia), junto a un caballero y su familia.
Como todo buen caballero que se precie, era aficionado a la caza, de ahí que nuestro buen Guinefort fuera un galgo (raza de perros destinada a tal fin) al que se le permitía hacer vida dentro de casa.
¿Qué tiene Guinefort de especial? Cuando terminemos lo veréis, pero ahora pasemos a relatar la historia al completo.
Un día como cualquier otro, el dueño de Guinefort salió de caza, dejando al cuidado del perro a su heredero (un bebe de corta edad).Quiso la casualidad que por una de las ventanas del castillo, se introdujera una serpiente, que reptando fue a introducirse en la cuna del pequeño.
Nuestro héroe, al darse cuenta de que podría hacerle daño al bebe, se abalanzó hacia el reptil para impedir que lastimara al pequeño, con tan mala fortuna (después entenderéis lo de la mala fortuna) de tirar la cuna al suelo.
Al volver de su partida de caza, nuestro caballero decidió ir a visitar a la criatura, encontrándose la cuna vacía y al perro con la boca llena de sangre. El caballero colérico al no encontrar al niño, piensa que ha sido asesinado por su galgo, y la emprende a palos con él, hasta que le da muerte.
Unos instantes después de tal atrocidad, se escucha el llanto del niño y al acercarse hasta el lugar, descubre a su pequeño en perfecto estado y sobre su pecho, los restos de una serpiente, es cuando se da cuenta de que lo único que ha hecho su querido perro es salvar la vida de su hijo.
Arrepentido el caballero por su acción, recoge al animal y decide darle sepultura en un bosque cercano.
Esta tumba, se convertirá en lugar de peregrinación al comenzarse a contar hechos milagrosos acontecidos gracias a la intervención de Guinefort, convirtiéndose para aquellas gentes, en un protector de los niños y en un nuevo santo (no reconocido por la Iglesia)
El conocido como San Guinefort y su culto posterior, fue considerado como una herejía, llegando a exhumar su cadáver para hacerlo desaparecer y eliminar dicho culto.
San GuinefortAun así se le siguió venerando hasta el siglo XX .
Esto ha sido todo por hoy, esperamos que nos enviéis vuestras historias.

 

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