Historias con perro: hoy, Barry

Historias con perro: hoy, Barry

Barry

Hace ya algún tiempo, que quería escribir este artículo, pero por unas cosas u otras, nunca  encontraba el tiempo suficiente, para hacerle un homenaje a su altura.
Hoy en miperro, vamos a hablaros de uno de esos perros, que consagró su vida a salvar a todos aquellos montañeros que tenían la mala pata de perderse en la montaña, por culpa de la traicionera nieve.
Sirva este pequeño artículo para recordar a uno de los mejores perros, que pisaron las montañas de Suiza: Barry, el vigilante de las nieves.
¿Quién era Barry?

Barry, era la mascota de los monjes de San Bernardo (de los que toma el nombre la raza), cuyo monasterio se encontraba en un paso de montaña, por el que parece que era bastante fácil perderse.
¿Por qué hablamos de Barry?

Hablar de Barry, es hablar de uno de los primeros héroes perrunos de los que tenemos conocimiento.
Le encantaba ayudar a los monjes en labores de rescate, de viajeros y montañeros, que a causa de la nieve, eran incapaces de encontrar el camino correcto. Barry, gracias a su gran capacidad de orientación y su agilidad en la nieve, era un elemento fundamental en muchos rescates.
Barry y su figura, se convierte en leyenda en el s.XIX, por participar y salvar a un grupo muy numeroso de personas, unas 40 más o menos, que gracias a nuestro heroico perro, consiguieron ganarle la partida a la muerte.
¿Qué fue de Barry?

Erróneamente, se cuenta que murió durante este rescate, a causa de las heridas que le produjo un montañero con su bastón, confundiéndolo con un gran lobo u oso.
Lo cierto es que el bueno de Barry, tuvo una apacible vida salvando vidas, hasta que uno de los monjes se lo lleva a Berna. Allí disfruta de una vejez apacible, hasta que muere de forma natural en 1814.
Estatua Barry
Desde su muerte, los monjes han conservado su memoria, llamando a todos los perros con el mismo nombre, que no es otro que Barry, al que acompañaban con un número.

Para que su historia no se perdiera en el tiempo, un pequeño pueblecito francés, llamado Asnière, decidió dedicarle una estatua. En ella podemos ver a nuestro amigo, con una niña subida a su lomo, sacándola de la montaña.

Esta entrada tiene un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar menú

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies