A un amigo fiel

Perros sin raza, perros mestizos

 

Si sois lectores habituales de Mi perro y no tenéis o no conocéis nuestro Twitter @miperroinfo, os estaréis preguntando, que nos ha llevado a tener el blog desatendido  durante toda una semana.
 
La razón de esta ausencia es un hecho, que nunca pensábamos que pudiera producirse tan repentinamente y que hace, por lo menos a mi, muy complicado poder escribir sobre nuestros amigos los perros, con total normalidad.
 
Hace un par de semanas, Tokoro, ese pequeñajo que me alegraba la vida todas las mañanas al despertarme, comenzó a toser de forma totalmente anormal. Una tos que achacamos a un resfriado fuerte, ya que el jamás había estado enfermo y que comenzamos a tratar con antibiótico.
 
Para quedarnos tranquilos, le llevamos el lunes de la pasada semana al veterinario para que le echara un vistazo. En principio, parecía que solo era una simple alergia, pero quedamos en llevarle el miércoles, ya que tenía un ruido extraño en uno de los pulmones.
 
Tras un par de radiografías, vimos que tenía algo de líquido inundando su pequeño cuerpecillo, algo que puede estar asociado a algún tipo de cardiopatía, cuerpo extraño alojado en el pulmón o hernia de tipo diafragmática. Conclusión, había que hacer una ecografía y esperar a que los resultados fueran los mejores posibles.
 
Aunque, al principio descartamos las peores patologías e incluso pensamos que todo podía salir bien, el veterinario nos dio la peor de las noticias. Toko, tenía una enfermedad congénita bastante rara, cuya operación, en su estado, era complicado que superara con éxito.
 
Como podéis suponer, tuvimos que tomar una de las decisiones más complicadas que existen en la vida de todo amo perruno y no hacerle sufrir en vano (hace tiempo que me prometí no hacerles sufrir de forma innecesaria). Mañana hace una semana que tuvimos que dormirle para siempre y no hay un solo día que no le eche de menos.
 
Sé que, aunque piense que le he fallado por no poder curarle (ya que era totalmente imposible darle una calidad de vida aceptable operándole), he hecho lo que el, posiblemente de ser humano, hubiera hecho por mi.
 
Han sido cuatro años de feliz convivencia, en los que siempre nos dio ese amor incondicional y silencioso que tan solo ellos saben dar, su alegría contagiosa y su agradecimiento eterno, por acogerle en casa cuando era poco más que un peluchillo con patas.
 
Siempre le agradeceré que estuviera en todo momento conmigo, aunque le riñera tanto cuando era una pirañita diminuta o cuando me abandonara para perderse por el monte a buscar algún rastro interesante. Y por supuesto, le recordaré tal y como era, un perrodulce, cariñoso y fiel.
 
Aunque ya no te vea salir de debajo de la cama, ni vengas a subirte feliz al sillón conmigo, se que una parte de ti, siempre estará conmigo.
 
Nunca te olvidaremos chiquitito

Comentarios

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  2. Por Lucky

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  3. Por Universo

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  4. Por Lucky

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  6. Por Lucky

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